Cartas al Naranjo VI

Los estragos amortiguan esta paz,para que sea menos extrañaa este mundo tan lúcido y cruel.Vienen de vez en cuando,golpean mi caracomo un montón de tinta que no se quitay me recuerda ante el espejoque apenas y sobrevivo. Y yo que busco una habitaciónen la que de el sol, pero que no queme,pero que no sea…

Cartas al naranjo V

Ni el verde de los azulejos o el rojizo de los ladrillos que hacen muros, ni los ratos de trámites haciendo filas interminables, ni el momento imprevisto esperando bajo la lluvia. Ni el techo chocolate ni la hora invisible, ni los zurcos de este suelo tan añejo y tan caminado. Ni el naranjo ni el…

Cartas al naranjo VIII

Cuando nos callamos, nos constituimos equidistantes, en un paralelismo que a veces duele y yo, tapando el sol con los labios, padeciendo el descenso de una luna que apenas se ve desde esta ciudad. Todo se parece a un dibujito que delineé y borré con tanta fuerza que quedó marcado en el papel. Así pasa…

Cartas al naranjo VI

¿Qué le pusiste al agua de esta lluvia? Jugaste con la luz en el proceso de evaporación y volviste, desde los tuyos a los míos, para hacer crecer el arma más sagrada, la raíz tornada que cruje cuando perfora la tierra. El calor del humo de la fantasía de esta calesita, donde me subo cada…

Cartas al naranjo IV

En la decencia de la palabra,tengo que hallarte o esconderte.Tengo que pasar la mano sobre los brazosencontrarlos en este lado – más acá que allá. ¿Cómo se dice el amor?Decime vos que te inventás las carencias,las margaritas que caen desde el pecho hasta el pedúnculoel secreto sin labios que se queda en la botellaLas formas…

Cartas al naranjo III

En el idioma del caos, algo mio es tuyo pero no se puede decir sin lastimar. Algo anochece y amanece en la trinchera de un silencio dormido sobre una casa en tu color, donde a veces te encuentro (a saber si sos vos). Veo las paredes, veo las ventanas, el sauce, los pajaritos y así…

Al naranjo II

Hagamos una ciudadPensemos en el nombre de las callesPongamos naranjos en las esquinasincluyamos a Jaime, a don Pedro, a Pía y también a Cacho.Invitemos a todos. Habitemos los bares, las estanterías de la biblioteca, las butacas del cine club. Habitemoslo todo, la lengua y el habla, cambiemos los anuncios por flores vivasy discutamos con las…