Monólogo: Lo absurdo

LO ABSURDO

MERCEDES (22) está sentada en un banco afuera del aula 10. Carga una pila de libros y apuntes sobre sus rodillas. Intenta ponerse en pié pero sus libros vuelan por todos lados. Mercedes intenta tomarlos mientras se desliza por el suelo.

MERCEDES

Tomé clases toda la mañana. Son las 2 de la tarde y espero que venga Martín con el almuerzo ¿Dónde se metió?

Las personas caminan a su alrededor sin mirarla, sin hablarle. Mercedes se pone de pié entre todos ellos y aparta sus apuntes.

MERCEDES

A veces, aunque últimamente muy seguido, me pregunto qué busca el ser humano ¡Miralos! ¡Caminan por el centro! ¡Por la ciudad! ¡Por todos lados! Se apresuran para llegar a destino pero nunca ¡Nunca! Nunca se miran a los ojos.

Tomé clases toda la mañana, ya no sé ni qué hora es. Trabajo por la tarde, después una siestita y a jugar el partido. Encima hoy me desperté a cualquier hora ¡No cuando se suponía! No tuve ni tiempo de desayunar antes de ir a la facultad…

¡Ah Martín! ¿Tanta impuntualidad vas a tener?

Apenas había cumplido los 14 años y ya planeaba todo para los 15 ¡Que ilusa! El tiempo es el cálculo de mis actividades mientras mi futuro se disipa en la agenda. Así es como comenzaron las corridas ¡Uff! Es como volver por todos los espacios por los que caminé y anduve pero ¿Qué busca el ser humano?

Al llegar el murmullo se hacía cada vez más fuerte en mi cabeza, cada vez más.

“El Hombre y la naturaleza deben aprender a perderse el miedo”, me dijo. O mejor dicho, “a tenerse confianza”. Como si él supiera de naturaleza o de miedo… como si él pudiera hacerse llamar “Humano”.

¿Por qué no fue el día de ayer? Ayer tampoco fue un “viva la pepa” que digamos, pero al menos tuve momentos maravillosos. Jugaba con mi perrita, Oma… La descarada no se cuestiona nada, ella sólo vive, no se programa como el tiempo ¡Alarmas y recordatorios! Ellos sí que saben de la naturaleza, vagan sin saber la fuerza que tiene todo cuando se conecta y cuando conspira contra uno.

Ah, sí, mañana me levanto para cambiarme e ir a entrenar, llego al club, saludo a mis compañeros, juego hasta las 12 y media ¡Políticamente correctos! Después de horas y horas por fin llegaré a casa a comer…

“La naturaleza está mucho más predispuesta, no tiene nada de miedo, es el humano quien lo tiene”. Somos los humanos ¡Somos! Te juro que quería que fuera como lo había soñado e imaginado desde hace mucho tiempo ¡Pero nada fue real! Universidad, club, y miles de otras tareas. Qué imperfectos somos cuando intentamos completarnos sin querer.

Los cordones cuneta, la iglesia, los recovecos de los tipos del bar, la biblioteca popular y de nuevo la facultad ¿Dónde está?¿Dónde estás Martín? yo te espero en el primer piso, que no es lo que acordamos, pero te espero…

MARTÍN

¿Mercedes? ¿Mercedes?

MERCEDES

Relato de mi día de hoy: una ida y una vuelta

 

A mis compañeros de teatro de Select, Jujuy, por el aporte de sus historias cotidianas.

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