Retrato de un espacio vacío

DSC_0176

Estamos rodeados de la pintura bonita sobre huecas paredes que dejan al ruido pasar. Estamos rodeados y acostumbrados a los catálogos de perfección, pureza y otros tantos adjetivos inexistentes en lo cotidiano de un gesto. Nos abaten, nos contaminan, nos hacen chocar, y nos duele, nos perfora.

DSC_0177

Explota una belleza autoimpuesta de caracolas en el pelo, naturaleza inducida armonía de las partes, pero no, no somos ni nos sentimos así. Somos quilombo, lío, papeles arrugados, destrozados, remendados, somos esos pueblos acallados, esas mujeres etiquetadas, la predisposición al olvido rotundo de nuestra esencia. Perdemos el color para estamparnos el negro entre líneas y límites.

DSC_0178

Pero nos vemos, no somos obtusos, somos conscientes de una pérdida de foco importante, de un tachón enorme sobre los ojos, ese contorno que da forma a lo irreal. Entonces la mano recorre las marcas perfectas que no nos pertenecen y las borran en un atisbo de sanación universal.DSC_0180

No sigas, no decores ese espacio marrón que se quema entre montañas de cristal, deja, deja, no corras a donde siempre volamos sin éxito. Somos esas alturas que no alcanzamos por las ilusiones que ahora nos metaforizan ante todos.

DSC_0182

Calma, absolución. Tendemos a las piedras, las sobras y las ruinas, el cuerpo nítido y diáfano de tapados absurdos sobrepagados. Dormiremos y bailaremos sobre eso que esperan que seamos, que gritemos, sobre eso que un sistema nos ha impuesto. Baja del aura ajena, que brote sin prisa y con libertad.

DSC_0183

Deja un comentario