1. Antes que el sol

A un alma fría que encontró mi calor.

Mi cuerpo, maduro racimo de uvas torneado como tantos otros, colgando de una parra verde profundo que un día se secará, sin nombre más que el de una sonrisa dibujada en el superior, donde un rostro nace de la oscuridad.

Mis brazos, a veces de lana y otras de metal, amoldando la temperatura de un corazón que no encuentra su calor hasta que nace y se deja ir. Mi boca, a veces pálida y a veces roja como mejilla a sol, por donde respiro cuando mi nariz está ausente. Por donde te digo con un poco de tacto lo mucho que me falta tu piel.

Mis pies, tan heridos y marcados pero firmes como rocas, libres como el mar. Mis hombros, una percha del chino que permanece erguida ante la soledad. Mis pechos, lugar de nadie, canasta de lágrimas que han contado momentos tristes y de felicidad. Y están mis muslos, mis caderas, mi cabello y mi firmeza, o no. Están todos afuera diciendo lo que no quiero contar. En el fondo soy un puñado de sentidos encerrados en este panal dulce que lastima y que se quema para no lastimar.


Subí a este tren hace algunas lunas ya, hace miles de años luz que se transforman, sin explicación, en recuerdos que me calan profundo. Vivo y desvivo, manejo mi cuerpo por mis emociones, me contraigo ante el frío, me expando ante el calor, me estremezco. Me mezclo también, sí, entre la gente que camina a mi lado, que me ve, pero ignora quién soy. Así los ignoro yo también ¿Para qué juzgarlos? Pero en ese andar diario chocamos con otros cuerpos que son vida, que son historias, que nos mueven y nos conmueven, hasta que un día se van o cambian y así, infinitamente.

Pero uno, sólo uno se queda.

Antes que el sol ya estábamos nadando en la nebulosa que es el cielo sin fin, el universo infinito o esa sábana terriblemente gigante donde las estrellas nos ven flotar. Antes que el sol estaba Júpiter, antes que el sol estaba yo. Cargada de frases hechas y predispuestas a disiparme en pensamientos, pongo aquí lo que no puedo explicar, lo que en este viaje de ida me ha de revelar, cuando un cuerpo que no siento como el mío me obliga a sacar eso que tengo adentro.

  • Sobre la foto: Tomada en Parque María Luisa, Sevilla, 2017.

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